Resoluciones de fin de Año

Se acerca el fin de un ciclo, generalmente solemos hacer resoluciones y nuevos propósitos para el año de que viene. Para los venezolanos ha sido una de las Navidades más difíciles  que nos ha tocado vivir, nuestros familiares están lejos, la situación económica y social es muy delicada y un sin número de otros factores nos preocupan y si no somos conscientes nos arrastrarán a vivir procesos en los que nuestra salud física, emocional y mental se verá muy afectada. Se siente mucha tristeza y falta de esperanza en el colectivo pero lo más importante es no dejarnos llevar por el desánimo, recuerden que creamos nuestra realidad con nuestros pensamientos, palabras y acciones.

Cada vez que nuestra atención se concentra en la situación actual del país, nos sentimos tristes y desesperanzados, lo importante es no dedicar tiempo a pensar en aquello sobre lo que no tenemos control y esforzarnos en dirigir nuestras intenciones en aquello que si podemos controlar. Parece fácil pero no lo es tanto, requiere esfuerzo, dedicación y planificación, además hay un montón de patrones inconscientes y programaciones haciendo de las suyas para que no podamos sentirnos felices y plenos.

Comienza por cuidar tu alimentación, si has abusado de alimentos no precisamente muy sanos y del alcohol, es momento de elaborar un plan de desintoxicación que incluya muchas frutas, vegetales ricos en fibra y ejercicios que pueden ser caminatas, subidas al Ávila, etc. Si el miedo a salir se ha apoderado de ti por la inseguridad, entonces realiza actividades físicas donde te sientas seguro, cerca de tu casa. El miedo es algo en lo que puedes empezar a trabajar, recuerda que mientras estés conectado con las cosas bonitas, tu frecuencia vibratoria dejará de ser atractiva para eventos desagradables.

Dedica tiempo a tus amigos y familiares, seguro todavía muchos de ellos se encuentran cerca de ti, si no, es hora de cultivar nuevas amistades, pasar un rato conversando y compartiendo es infinitamente sanador. Los venezolanos tenemos una energía maravillosa para socializar y sobre todo para reírnos de las situaciones. Sácale provecho, somos bendecidos por ello.

Meditar, dedicar un rato al silencio y la tranquilidad, desengancharte de la cháchara constante de tus pensamientos, es maravilloso, te eleva en consciencia, además, te incluye en los infinitos beneficios físicos y mentales que tiene esta práctica milenaria. Si lo encuentras muy difícil, entonces dedica 10 minutos diarios a la respiración consciente, es más fácil, solo cuenta 4 para inhalar y 8 para exhalar por 10 minutos, esto te arraiga al momento presente, evitando que tus pensamientos se enganchen en eventos pasados o en la proyección de un futuro aterrador.

 

Agradece, esta práctica parece muy sencilla, la mayoría de nosotros solemos decir que somos muy agradecidos pero no es así. Es importante saber que no agradecemos cuando nos quejamos, cuando estamos tristes, cuando nos deprimimos, etc. La gratitud es un estado de ser, de altísima frecuencia vibratoria, cuando estamos agradecidos todo en nuestro alrededor es perfecto, incluso aquellas situaciones que no nos gustan, entendemos que forman parte de nuestro aprendizaje.

Dedica un poco de tiempo al retiro, lee un buen libro, escribe un diario (muy sanador), visita un sitio sagrado, haz clases de yoga, tai chi o cualquier otra disciplina que te conecte con tu cuerpo.

Procesa el año que acaba de pasar, reflexiona acerca de lo bueno y lo malo, procura no juzgar, simplemente observa cómo los acontecimientos han servido para fortalecerte y enseñarte quizás a hacer las cosas diferente. También agradece por los buenos momentos, practica la aceptación en lugar de querer cambiar muchas cosas sobre ti mismo.

De esta manera lograrás sentirte mucho mejor y estar preparado para desde este momento Vivir la Vida que Quieres.

Mil bendiciones!!