Las claves de la Salud y el Bienestar

 

Porqué  algunas personas nunca se enferman y lucen radiantes a pesar de los años y otras no? Genético? Según Chopra y Tanzi, autores del libro “Super Genes”, no necesariamente es así. Eres el autor de tu propia historia.

Durante años hemos pensado que los genes son componentes fijos en nuestro cuerpo y determinan nuestro destino biológico. Recientemente la ciencia ha demostrado que estos responden a lo que pensamos, decimos y hacemos, convirtiéndose en nuestros aliados en lo referente a la promoción de nuestra salud y bienestar.

Debemos conectarnos con la salud, a nivel físico y mental, dejar atrás creencias que nos limitan y nos llenan de miedo. Heredamos el campo y nosotros ponemos la semilla, tenemos ese poder.

Nuestras creencias son fundamentales en la creación de nuestro bienestar, es importante ser conscientes de nuestro diálogo interno, pensar cosas como “ ya estoy muy viejo para esto”, o “sufro de los riñones porque es herencia de familia”, siembran la semilla de la enfermedad.

Podemos cambiar la percepción de nuestro cuerpo físico, entendiendo que somos un campo de energía en constante renovación y transformación, sembrando las semillas del bienestar diariamente, afirmando que somos sanos y que cada día es una gran oportunidad para incrementar nuestra capacidad física y mental. Para ello debemos poner atención a tres aspectos fundamentales:

1.-Incrementar la consciencia a través de la Meditación

Esta herramienta es muy importante en proceso de cambio de percepción. Es sumamente poderosa para llevarnos a estados de relajación profunda. Durante la meditación, nuestra respiración se vuelve mucho más lenta, también nuestro ritmo cardíaco y presión arterial disminuyen, así como también los niveles de cortisol y adrenalina, que son las hormonas del estrés.

Además , se observan beneficios a nivel mental, hay calma, nos volvemos conscientes de nuestros pensamientos y aumenta la concentración; pero hay algo todavía mucho más asombroso, las investigaciones han demostrado que meditar durante unos minutos al día, durante ocho semanas producen cambios en el lóbulo frontal del cerebro, asociado a la memoria, la empatía y el altruismo.

Estos estudios forman parte de la investigación sobre la plasticidad del cerebro, su capacidad para crecer y cambiar en cualquier etapa de la vida. La meditación mantiene a nuestro cerebro joven.

Meditar es sumamente sencillo, contrario a los que muchos creen, basta con unos minutos al día, un espacio tranquilo, una silla cómoda y la disposición sanar y rejuvenecer. Contactar profesores o centros calificados es lo más conveniente para comenzar la práctica.

2.- Nutrición consciente

La expresión popular “somos lo que comemos” refleja en gran medida la importancia de nutrirnos de una manera acorde con nuestra naturaleza.

Hay comidas que aceleran el proceso de envejecimiento y causan enfermedades como por ejemplo, enlatados, comidas altamente procesadas y refinadas, refrescos y congelados; otras que por el contrario incrementan nuestro nivel de energía , bienestar y salud, como las frutas los vegetales frescos y comida recién preparada.

La medicina Ayurvédica nos proporciona una manera simple de asegurarnos de tener una dieta balanceada, incluyendo los seis sabores (dulce, salado, ácido, amargo, astringente y picante) en cada comida.

Los sabores dulces, ácidos y salados, dan sensación de saciedad; en exceso, enlentecen el metabolismo.

Los sabores picantes, amargos y astringentes son antiinflamatorios y aceleran el metabolismo. Se encuentran el los rábanos, jengibre, mostaza, chiles, espinacas, champiñones, te, lentejas, lechuga, entre otros.

Además de los seis sabores, arma tu plato con los colores del arcoíris, los alimentos de acuerdo con su color, contienen fitoquímicos que son sustancias sanadoras y preventivas de enfermedades. Las comidas que tienen colores azul oscuro, morado, rojo, verde o anaranjado, contienen antioxidantes y nutrientes que elevan nuestro sistema inmune.

Alimentos rojos: tomates, chiles, toronja rosada, Sandía, uvas rojas, remolacha, repollo morado, manzanas, fresas, cerezas, frambuesas, etc.

Alimentos anaranjados: Calabazas, zanahorias, melón, mangos, naranjas, papaya, nectarinas, etc.

Alimentos verdes: brócoli, col rizada, espinaca, repollo, aguacate, etc.

Alimentos azules/morados: ciruelas, arándanos, berenjena con cáscara, uvas moradas, etc.

Además de incluir estos alimentos en nuestra dieta, también debemos honrar nuestros horarios de comida, así como el entorno en el cual ingerimos los alimentos, favoreciendo un lugar tranquilo y adecuado para el momento de comer y evitando ingerir alimentos en un estado de rabia o desasosiego.

3.- Ejercicio físico

Un programa completo de ejercicio físico, debe incluir aquellos que incrementen la flexibilidad, el fortalecimiento de la masa muscular y el  acondicionamiento cardiovascular.

Los doctores Williams Evans e Irving Rosenberg de la universidad de Tufts (Boston), han documentado el poderoso efecto benéfico del ejercicio físico en los biomarcadores del envejecimiento, tales como masa muscular, fuerza, capacidad aeróbica, densidad ósea y colesterol. El ejercicio físico, no solamente mantiene el cuerpo joven sino que preserva la mente viva y promueve el bienestar emocional.

Practicar de manera regular, 2 o 3 veces por semana, un ejercicio que permita aumentar la flexibilidad, el fortalecimiento de los músculos y el balance corporal; el yoga es ampliamente recomendado para este propósito, además de una actividad aeróbica, que aumente tu capacidad cardiovascular.

Lo más importante es iniciar de forma progresiva, encontrar la actividad física que más  nos guste, se adecúe con nuestra naturaleza y practicarlas de forma regular.

Si no los has hecho, comienza ya, dando caminatas vigorosas alrededor de la manzana donde vives, te impresionarás de lo rápido que aumenta tu capacidad física y gracias a la endorfinas te sentirás entusiasmado y con ganas de vivir.