¿Cómo reconstruir la historia para sanar nuestro malestar?

El proceso de sanación de una dolencia o enfermedad, comienza con la toma de consciencia de lo que ha causado el malestar. Es la única forma de encaminarnos hacia la sanidad, restaurar la armonía y la coherencia en nuestra mente- cuerpo.

Lo primero que tenemos que saber es que todas nuestras dolencias físicas fueron creadas a partir de patrones conscientes o inconscientes de pensamiento, lo más importante es determinarlos y cambiarlos para permitir la sanación y evitar futuras enfermedades.

Para ello debemos construir la historia de la afección. Yo recomiendo escribir,  de esta manera se puede pensar sobre algo, de manera concreta.

Investiga si el malestar o enfermedad podría estar en resonancia con alguna situación especial en tu vida. Las siguientes preguntas te pueden ayudar a reconstruir la historia.

Cuando comenzó la afección? Cómo eran mis relaciones interpersonales? Ocurrió algún evento importante como por ejemplo, la pérdida de un ser querido, un problema financiero, un divorcio o una mudanza de país? Traición? Conflicto? Miedo?

Todas estas situaciones, suelen dejar su huella en nuestra fisiología si no las experimentamos completamente y las dejamos guardadas para después. Por ello, es tan importante regresar a estos sucesos de forma consciente, sacarlos a la superficie y reconocerlos, para poder cambiar patrones de pensamiento hacia la sanación.

Tomar en cuenta los siguientes aspectos, puede ser beneficioso: Investiga si ese malestar o enfermedad podría estar en resonancia con un acontecimiento similar en el pasado. La enfermedad siempre tiene algo que decirte o enseñarte, una vez que lo conscientizas, ella pierde su propósito fundamental, pregúntate, qué tengo que aprender de esta situación?.

También es muy importante saber que nuestros órganos están relacionados directamente con las emociones que experimentamos, por ejemplo; la tristeza, los sentimientos de desamor o desmerecimiento, afectan principalmente el aparato respiratorio y el corazón. La rabia suele experimentarse en el hígado y el páncreas. El desasosiego, la angustia, el no poder anticipar,  se manifiesta en el estómago. El miedo a cualquier cosa, especialmente a la pérdida de efectos materiales o escasez, se manifiesta principalmente en los riñones, sistema urinario en general, bazo, intestinos, colon. Los dolores o afecciones en la lumbar, tienen que ver con carencias materiales, los dolores o afecciones en la cervical, o la espalda alta, con relaciones y amor. Los disgustos frente a acontecimientos suelen causar cistitis. Dolencias en las caderas, tiene que ver con sentirse indefenso, cáncer tiene que ver con depresión del sistema inmunológico causado por estrés la angustia y así cada dolencia está relacionada con una emoción en particular. De esta manera encontramos, que nuestra afecciones han sido causadas por la forma como hemos percibido los acontecimientos en nuestra vida.

Los sucesos vividos recientemente en Venezuela, han puesto a prueba la salud mental y física de los que aquí vivimos. Es muy importante desde ahora, hacernos conscientes de cómo nos sentimos, experimentar completamente nuestras emociones y enfocarnos en metas que podamos cumplir a corto plazo, de esta manera, le quitamos atención a lo que nos preocupa y no podemos solucionar, dándole energía a aquello que queremos manifestar, motivándonos a seguir adelante, llenos de esperanza; evitando así la posibilidad de padecer de alguna enfermedad causada por la forma como hemos vivido estos acontecimientos.

Recuerden siempre, que tenemos el poder de autosanarnos, si aprendemos la técnica, nos aseguramos bienestar pleno y de vivir la vida que queremos.